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Obtener lo que desea de sus filtros de aire (1)

martes - 12 junio 2018

Vida útil prolongada

Tanto si se trata de alimentos, de baterías o de una costosa máquina, esperamos que la mayoría de las compras que hacemos duren mucho tiempo. Obviamente, el período que consideramos «largo» varía de un producto a otro. Pero normalmente es preferible adquirir un artículo que dura más que los de la competencia. Y lo mismo ocurre con los filtros de aire.

Un filtro de aire que dura más supone un mayor retorno de la inversión inicial y retrasa la necesidad de volver a comprarlo. Reduce la cantidad de filtros que necesita tener en stock, la mano de obra invertida en su instalación y los costes de eliminación. Y los filtros que duran más son también más respetuosos con el medio ambiente ya que se reduce los residuos y el número de camiones de carga en la carretera.

Pero, ¿qué determina que un filtro haya llegado al final de su vida útil? ¿Y qué factores hacen que un filtro dure más que otros?

Final de la vida

Hay dos aspectos que marcan el final de la vida útil de un filtro de aire: el daño y el polvo.

Durante su vida útil, un filtro puede estar expuesto a algún tratamiento brusco, a menudo incluso antes de instalarlo. Las unidades de tratamiento de aire a menudo están ubicadas en lugares de difícil acceso, por lo que los filtros se enfrentan a un viaje largo, y en ocasiones accidentado, hasta el lugar de instalación. Y una vez situado en una unidad de tratamiento de aire, las variaciones del flujo de aire y las partículas entrantes también pueden dañar el filtro o el marco. Si se dañan, el aire cargado de polvo puede pasar a través del filtro hasta la aplicación posterior, hasta las personas o hasta el equipo que se está tratando de proteger.

Tal vez el polvo no cause un fallo tan catastrófico o instantáneo, pero también contribuye al final de la vida útil de un filtro. A medida que el filtro separa el contaminante del flujo de aire entrante, el polvo se va acumulando en el medio del filtro. Esta capa de polvo bloquea el flujo de aire, lo que provoca rápidamente una caída de la presión, y por lo tanto un rápido aumento del consumo de energía. De hecho, un filtro nuevo representará alrededor del 25 % del consumo de energía de una unidad de tratamiento de aire. Un filtro sucio aumenta este valor al 50 %. Por lo tanto, si bien es tentador retrasar la sustitución de los filtros obstruidos el mayor tiempo posible, si se sustituyen demasiado tarde, a largo plazo podría suponer un mayor gasto.

Un diseño de por vida

Como fabricantes de filtros, nuestro objetivo es maximizar la vida útil de nuestros filtros para ofrecer el mejor producto posible a nuestros clientes. Para ello, elegimos los materiales más resistentes y los combinamos con la construcción más robusta posible. Además, también prolongamos la vida útil con nuevas formas para aumentar la capacidad de retención de polvo de nuestros filtros.

Por ejemplo, hemos desarrollado medios especiales de carga profunda. Aquí, el diseño de los medios permite que el polvo penetre más en las fibras en lugar de depositarse en la superficie. Esto retarda la acumulación de polvo en el medio, lo que significa que la caída de presión es menor durante más tiempo y se prolonga la vida útil del filtro.

Otro método para maximizar la capacidad de retención de polvo es la forma que damos al medio en el filtro. Por ejemplo, nuestros filtros de bolsa tienen bolsas individuales cónicas en el extremo. Estas bolsas cónicas cargan el polvo entrante uniformemente sobre toda la superficie de la bolsa. Esto significa que el filtro no se obstruye tan rápido como los que tienen bolsas en forma de U, que únicamente filtran el aire a través del extremo de cada bolsa individual.

Es solo una pequeña muestra del trabajo que hacemos para maximizar la vida útil de los filtros. Pero ¿qué puede hacer usted ?

Maximizar la vida útil y el valor

Deje de mirar el reloj

Muchos filtros se sustituyen al cabo de un período predefinido, seis meses o un año, generalmente cuando el equipo de servicio técnico realiza la visita programada. Pero este enfoque tan rígido no tiene en cuenta el rendimiento de los diferentes filtros y los distintos entornos en los que están instalados. Durante un período predefinido, los filtros de un edificio pueden cargarse de polvo hasta el máximo, mientras que otros filtros pueden estar prácticamente limpios. Todo depende de la cantidad de partículas entrantes y de las capacidades de los filtros instalados. Por lo tanto, haga que el control de la caída de presión del sistema sea parte de la rutina de mantenimiento. Si el filtro supera la caída de presión final recomendada, es momento de sustituirlo. Y cuando busque recambios, elija filtros adecuados al nivel de partículas entrantes. Nuestro programa de gestión de filtros eco16 puede ayudarle a encontrar el filtro adecuado para su ambiente operativo.

Busque robustez

Un filtro roto sirve de poco para cualquiera, por lo que es importante que inspeccione visualmente con regularidad los filtros para detectar daños antes de que causen más problemas. Cuando vaya a sustituir los filtros, busque características de diseño que aporten robustez al filtro. Los marcos de plástico o de metal suelen ser preferibles a los de cartón. Las rejillas o protectores pueden ayudar a proteger los medios. Y otras medidas sencillas, como las asas de transporte, pueden evitar daños en el filtro durante la instalación y, por lo tanto, alargar su vida útil.

Compruebe la capacidad

La mayoría de los fabricantes detallan la capacidad de retención de polvo de los filtros en la documentación del producto. Si no lo hacen, solicite dicha información. Un filtro de aire con una mayor capacidad de retención de polvo es la forma más sencilla de maximizar la vida útil de su sistema de filtrado y de minimizar sus costes.