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Aire limpio en los museos

miércoles - 28 agosto 2019

La Organización Mundial de la Salud califica la contaminación ambiental como la mayor amenaza medioambiental para la humanidad, con siete millones de muertes anuales atribuidas a respirar aire contaminado1. Los gobiernos de todo el mundo están tratando de limpiar el aire de sus ciudades, pero la calidad deficiente del aire es una realidad para millones de personas y seguirá siéndolo en un futuro predecible.

No obstante, la contaminación ambiental no es sólo un riesgo para la vida humana y animal. Los contaminantes transportados por el aire pueden manchar metales, dañar el cuero y deteriorar textiles. Por lo tanto, aunque los museos, las galerías de arte y otras instituciones culturales deben tomar medidas para conservar la salud de las personas en sus edificios, también tienen que proteger los objetos y obras expuestas de los nocivos efectos de la contaminación ambiental.
 

Proteger las obras expuestas

La mayoría de museos y galerías limitarán en qué medida y cuánto tiempo se expone una obra a fuentes de luz naturales y artificiales. La temperatura y la humedad también se regularán cuidadosamente para evitar que se produzcan daños en los objetos y obras. Garantizar la calidad del aire tiene la misma importancia. La contaminación ambiental es más complicada de identificar que la luz, la temperatura o la humedad, ya que suele pasar desapercibida. Pero, incluso en los niveles más bajos, los contaminantes gaseosos y sólidos pueden provocar daños irreparables en colecciones completas y afectar a obras de cientos, sino miles, de años.
 

Contaminantes acídicos

Los museos y las galerías de arte suelen encontrarse en el centro de las ciudades, en zonas muy transitadas y bien comunicadas mediante el transporte. Sin embargo, debido a su localización en entornos urbanos estas instituciones están expuestas mucho más al peligro del dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno. Estos contaminantes, generados por la quema de combustible en vehículos, la generación energética y las aplicaciones industriales, reaccionan con otras sustancias, como el agua, para formar compuestos acídicos que atacan los materiales orgánicos y provocan daños permanentes. La caliza y el mármol pueden disolverse y decolorarse, los metales pueden corroerse, el cuero puede debilitarse y los textiles y los objetos de papel pueden debilitarse y desvanecerse.
 

Contaminantes oxidantes

Ciertos contaminantes se generan en espacios interiores y son igual de peligrosos. Cuando el dióxido de nitrógeno reacciona con la luz solar, forma ozono, que causa reacciones oxidantes con distintos materiales orgánicos e inorgánicos. Esto puede provocar que los tintes y los pigmentos se desvanezcan, la goma y el plástico se rompan, los metales se manchen y los textiles se debiliten.
 

Compuestos Orgánicos Volátiles (COV)

Las pinturas, los productos de limpieza, los pegamentos y otros productos que suelen encontrarse en espacios interiores emiten COV, como formaldehído, en los ambientes interiores. Algunas vitrinas pueden tener niveles especialmente elevados de COV debido a los adhesivos y sellantes que se emplean en su construcción. Por lo tanto, pese a que el cristal protector puede proteger a la obra de los contaminantes acídicos u oxidantes, los artículos como fotografías, objetos de metal y ciertos tipos de vidrio pueden continuar en riesgo de daño permanente.
 

Partículas en suspensión

Puede que las partículas no provoquen un daño acídico ni oxidante por sí mismas, pero pueden reaccionar con contaminantes gaseosos, como dióxido de azufre, y causar corrosión y crecimiento fúngico. Las partículas también causan suciedad, que supone una amenaza potencial para las obras durante su limpieza y también favorece el crecimiento de moho, bacterias y esporas fúngicas. Las partículas de sal también pueden acelerar la corrosión en los metales y son un problema para los museos y galerías situados en zonas costeras.

 

Proteger a las personas

El 92% de la población mundial respira un aire que no es seguro2, lo que convierte la contaminación ambiental en el cuarto mayor riesgo de muerte3. Los científicos han asociado la inhalación de partículas con innumerables problemas de salud, que van desde el asma y la inflamación del sistema respiratorio hasta las enfermedades cardíacas y distintos tipos de cáncer.

A medida que aumenta la preocupación sobre la contaminación ambiental entre la sociedad, también aumentan sus expectativas de que los edificios públicos sean lugares seguros en los que pasar el tiempo, sin peligro de contaminación ambiental. Aunque los niveles de contaminación suelen ser de dos a cinco veces superiores que en el exterior, este no siempre es el caso. Los propietarios y operadores de edificios previsores reconocen que ofrecer un entorno interior seguro y limpio no es sólo una cuestión de responsabilidad, también tiene sentido desde el punto de vista comercial: la gente acude a los edificios con una buena calidad del aire con más frecuencia y pasa en ellos más tiempo.

También tiene sentido desde el aspecto de la productividad, numerosos estudios muestran que una buena calidad del aire interior disminuye las enfermedades y el absentismo laboral, y también mejora el rendimiento y los procesos de toma de decisiones.

 

¿Qué puede hacer?

Muchos museos, galerías y otras instituciones culturales ya cuentan con completos sistemas de filtración de aire. Sin embargo, sen pueden tomar algunas medidas para asegurarse de que estos funcionan al máximo rendimiento.
 

Piense en eliminar una fase de filtro gaseosa

Los filtros de adsorción de gas se han probado con éxito en museos. Estos filtros adsorben los compuestos gaseosos con un medio impregnado con carbón activo. Los contaminantes acídicos y oxidantes, junto con los COV, se capturan y eliminan del flujo de aire antes de que puedan dañar activos valiosos o incalculables.

Si ya tiene una fase de adsorción de gas en su edificio, la idea de quitarla puede resultar contradictoria. Los nuevos filtros combinados de filtración de partículas y adsorción de gas ofrecen un rendimiento que se aproxima a los elementos de filtración separados para cada función, lo que significa que puede lograr importantes reducciones en los gastos retirando una fase del filtro.

La caída de presión de un sistema de filtración de aire es un total acumulado de todas sus fases. Retire una fase y la caída de presión general, y con ella la demanda de energía, se reducirá notablemente. Pasar a los filtros combinados de adsorción de partículas y gas también supondrá que tendrá menos filtros que comprar, guardar, instalar y tirar.

Si actualmente no cuenta con una fase de filtro gaseosa en su sistema, los filtros combinados de partículas y carbón activado facilitan la integración de esta función en su unidad de tratamiento de aire. Simplemente cambie sus filtros de partículas existentes por filtros combinados sin necesidad de reformar su sistema de climatización.
 

Revise el rendimiento de su sistema con regularidad

Cuando haya que realizar cambios en los filtros de aire, suelen sustituirse por filtros equivalentes o similares y disponibles. El problema de este planteamiento es que no se tiene en cuenta los cambios del entorno cercano. Los aumentos en los niveles o patrones de tráfico, la actividad de construcción local o los nuevos edificios industriales cercanos pueden provocar que cambie el tipo y nivel de contaminantes que penetran en el sistema de climatización.

Si ha pasado bastante tiempo desde la última vez que se realizó una inspección a su sistema de tratamiento de aire, solicite a su socio de filtración que lleve a cabo una revisión de sus instalaciones. Esta tiene que incluir un estudio sobre la calidad del aire con distintas mediciones realizadas dentro y fuera del edificio. Estos datos deben formar la base de una solución de filtración personalizada que se adapte a sus necesidades de manera precisa.

Puesto que los contaminantes pueden variar en gran medida de una habitación a otra, el rendimiento del sistema de filtración de aire debe comprobarse después de la instalación. Los museos y galerías albergan nuestros objetos más preciados. Resulta esencial que el sistema de filtración sea adecuado para protegerlos.

Saber más sobre el programa de gestión eco16 filter, que le garantiza una calidad de aire segura con el mínimo gasto posible

 

1 Organización Mundial de la Salud, 7 millones de muertes prematuras anuales relacionadas con la contaminación ambiental, marzo de 2014

2 La Organización Mundial de la Salud (OMS), publica sus estimaciones por país acerca exposición a la contaminación del aire y su impacto en la salud, septiembre de 2016

3 BBC, Un nuevo estudio afirma que el aire contaminado provoca 5,5 millones de muertes al año, febrero de 2016