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Aire limpio en el lugar de trabajo

jueves - 01 agosto 2019

¿Alguna vez ha intentado trabajar sentado en una silla muy incómoda? ¿O ha intentado mantener una conversación con un compañero en un ambiente con mucho ruido? Lo más posible es que si ha hecho alguna de estas cosas, trabajar le haya resultado mucho más complicado de lo normal.

Esto se debe a que crear un entorno de trabajo seguro y cómodo es una cuestión tanto de productividad, como de salud y seguridad. Como empresario, puede que esté obligado a proporcionar un asiento ergonómico a los miembros del equipo que pasan mucho tiempo sentados y protección auditiva a los empleados que trabajan en ambientes muy ruidosos. Tomar estas medidas también tiene un sentido comercial.

La universidad de Warwick, Reino Unido, descubrió que los empleados satisfechos son de media un 12% más productivos1.

Y uno de los factores más importantes para la seguridad y la salud de los empleados es el aire limpio. Tanto la calidad como la cantidad de aire que el sistema de ventilación proporciona en un lugar de trabajo pueden tener una gran repercusión en la felicidad, el bienestar, la productividad y la atención de los empleados. El sistema de filtración de climatización tiene en cuenta estos factores de calidad del aire.
 

Reducir el absentismo

El 92% de la población mundial respira un aire no seguro según la Organización Mundial de la Salud2. Sin embargo, aunque la «contaminación del aire» puede evocar imágenes de entornos urbanos llenos de una niebla gris, la calidad del aire no es sólo un problema exterior. Los entornos interiores suelen estar de 2 a 3 veces más contaminados que los exteriores. Y, puesto que pasamos aproximadamente el 90% del tiempo en espacios interiores, la calidad de aire del interior de los edificios tiene una gran importancia en nuestra salud.

Especialmente si trabaja en zonas con una elevada contaminación localizada, proteger a su equipo de los contaminantes peligrosos forma parte de su responsabilidad como empresario. No es sólo una cuestión de salud y seguridad, también tiene sentido desde un punto de vista comercial.

La contaminación del aire supone aproximadamente 225 mil millones de dólares estadounidenses en ingresos perdidos cada año3. Aunque no puede hacer nada respecto al aire que sus empleados respiran fuera del trabajo, garantizar un nivel seguro de calidad del aire en sus edificios puede tener una gran repercusión en las tasas de absentismo y bajas por enfermedad.

Esto supone el tener que reducir el nivel de partículas que penetran en su edificio con filtros de aire. También hay que considerar a los alérgenos. Sólo en el Reino Unido, se pierden 3,2 millones de días de trabajo debido al absentismo relacionado con las alergias4.
 

Reducir el síndrome del edificio enfermo

En los 70 los esfuerzos para mejorar la eficiencia energética dieron lugar a la aparición de edificios con un mejor aislamiento, pero con una ventilación deficiente. Estos nuevos edificios tenían menores niveles de aire fresco y mayores niveles de contaminantes, lo que provocó los primeros casos del síndrome del edificio enfermo: sus ocupantes sufrían irritación de los ojos, dolores de cabeza, tos y opresión en el pecho como consecuencia directa del entorno interior en el que pasaban tiempo.

El síndrome del edificio enfermo continúa siendo un problema en la actualidad. Una de las mejores maneras de contrarrestar sus efectos es aumentar la cantidad de aire que penetra en el edificio. Un trabajo de investigación demostró que aumentar la tasa de suministro de aire de 12 l/s a 24 l/s redujo las bajas por enfermedad de corto plazo un 35%5. Este estudio también estimó el valor de una mayor ventilación en 400 dólares estadounidenses por empleado al año.
 

Mejora de la productividad y el rendimiento

Mientras los empleados están el trabajo, un buen suministro de aire limpio también les ayudará a ser más productivos y eficaces.

La REHVA (Federación Europea de Asociaciones de Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado) ha investigado la relación entre la calidad del aire y la productividad comparando la velocidad de tecleo y el número de salida de unidades. Se ha demostrado que una calidad del aire insuficiente y temperaturas elevadas constantes reducen el rendimiento hasta un 10%6.

Otro estudio sobre los trabajadores de las fábricas descubrió que un aumento de 5 mg/m3 en las partículas en suspensión, una fluctuación relativamente pequeña que no fue común durante el estudio, redujo la productividad un 3%7.

La contaminación del aire también afecta a la resolución de problemas y a la toma de decisiones de los empleados. Científicos de Harvard descubrieron que, al duplicar las tasas de ventilación en un entorno interior limpio, el rendimiento cognitivo aumentó más de 100%8.
 

¿Qué puede hacer?

Los estudios han demostrado que gastar sólo 40 dólares estadounidenses por persona al año en la calidad del aire interior resultó en un aumento de 6500 dólares estadounidenses en la productividad de los empleados9. Pero, al igual que en cualquier inversión, maximizar la rentabilidad consiste en elegir la solución adecuada.

En el caso de los filtros de aire, aumentar el flujo de aire o capturar las partículas es relativamente sencillo. La dificultad aparece cuando hay que hacer estas dos cosas a la vez. Si aumenta la eficiencia en filtración para mejorar la calidad del aire, es probable que obstruya el flujo de aire y ponga en peligro la tasa de suministro. Si se decide por la otra opción y elige ofrecer unas elevadas tasas de flujo de aire, el filtro con una eficiencia de separación de partículas baja suele provocar una calidad de aire no segura.

La clave consiste en encontrar el punto medio entre los dos extremos, en el que se proporcione un suministro suficiente de aire seguro con la máxima eficiencia energética. Para lograrlo, tiene que analizar el entorno en el que opera para determinar el sistema de filtración que le funciona mejor. El programa eco16 de MANN+HUMMEL se encarga justamente de esto midiendo la calidad del aire del interior y exterior de su edificio y luego configurando el sistema de filtración ideal para su edificio específico.

Otra cuestión son los alérgenos. Estas pequeñas partículas de proteínas se liberan cuando el polen impacta con el medio filtrante. Los filtros de aire convencionales permiten que los alérgenos libres pasen al flujo del aire. De manera que, si opera en una zona en la que los alérgenos suponen un problema, puede aliviar el sufrimiento de sus empleados alérgicos buscando un filtro especial como FreciousComfort, que bloquee los alérgenos libres e inhibe el crecimiento de mohos y bacterias.

1 Un nuevo estudio demuestra que trabajamos mejor cuando estamos satisfechos, Universidad de Warwich

2 La Organización Mundial de la Salud (OMS), publica sus estimaciones por país acerca exposición a la contaminación del aire y su impacto en la salud, septiembre de 2016.

3 Banco Mundial, El coste de la contaminación atmosférica: Refuerzo de los argumentos económicos a favor de la toma de medidas, junio de 2016.

4https://blog.firstcare.eu/allergy-awareness-week-ways-reduce-allergy-related-absence

5 Riesgo de baja laboral asociado a la tasa de suministro de aire exterior, humidificación y quejas de los ocupantes, Milton DK. Glencross PM. y Walters MD. 2000

6 Guía de REHVA: Clima interior y productividad en oficinas, 2006

7 La contaminación ambiental hace que se rinda peor en el trabajo, Washington Post, noviembre de 2017

8 Asociaciones de puntuaciones de función cognitiva con dióxido de carbono, ventilación y exposiciones a compuestos orgánicos volátiles en trabajadores de oficina, Universidad de Harvard, junio de 2016

9 La investigación demuestra que si se mejora la calidad del aire en el trabajo, se mejora la productividad, The Conversation, mayo de 2017