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Interiores: tal vez no sean tan seguros como cree

lunes - 26 marzo 2018

Gastamos alrededor de 100 000 millones de dólares en productos de seguridad para edificios comerciales en 20171. Al mismo tiempo, la salud y seguridad laboral es una industria de 6 000 millones de dólares, solo en EE. UU.2. Pero aunque este es todo el dinero destinado a mantener sus instalaciones seguras, existe un riesgo serio y creciente que, a menudo, se ignora en el lugar de trabajo.

Actualmente, la contaminación del aire es el cuarto riesgo más alto de muerte3, causa que pone fin a las vidas de siete millones de personas cada año4. Y aunque la mayor parte de las muertes tienen lugar en China e India, la contaminación del aire es un problema que nos afecta a casi todos; el 92 % de la población mundial respira aire que la Organización Mundial de la Salud considera poco seguro5. Pero el peligro no solo acecha en el exterior.

 

Ambientes interiores nocivos

Cuando hablamos de contaminación del aire, pensamos en los horizontes urbanos difusos y en ciudades cubiertas con esmog. Los interiores se ven como una amenaza menor; un lugar seguro apartado del aire tóxico del exterior. Pero de esos siete millones de vidas perdidas a causa de la mala calidad del aire, un 60 % se debió a la contaminación del aire en interiores4.

Y hay dos causas responsables de esto. En primer lugar, pasamos mucho más tiempo en interiores, alrededor de un 90 % de nuestras vidas, de manera que la mala calidad del aire en interiores tiene un impacto mucho mayor en nuestro bienestar. En segundo lugar, la calidad del aire en interiores suele ser peor que aquella en el exterior, siendo la contaminación en interiores de dos a cinco veces mayor que en el exterior6.

Esto es así porque las paredes que nos rodean no forman una barrera impenetrable ante la contaminación; cada vez que una puerta, ventana u orificio de ventilación se abre, entran agentes contaminantes externos. Y una vez dentro, los agentes contaminantes se encuentran atrapados: especialmente en la nueva generación de edificios herméticos y energéticamente eficientes.

Esta contaminación externa atrapada se mezcla con agentes contaminantes que se generan de forma interna a partir de fuentes como pintura, muebles, actividades comerciales, cocina y productos de limpieza. El resultado es un cóctel de agentes contaminantes que, cuando se inhalan, pueden derivar en una serie de dolencias, desde asma a enfermedades cardíacas y diversas formas de cáncer.

 

Una cuestión de salud y seguridad

Aunque la exposición histórica al amianto sigue causando problemas a las empresas en la actualidad, las organizaciones tienen el deber de proteger a los empleados y a las personas que hacen uso del ambiente en el interior ante la exposición a contaminantes transportados por el aire. Pero a medida que la contaminación del aire empeora, ¿qué puede hacer para proteger a las personas que se encuentran en el interior de su edificio?

 

Manténgase informado

No es recomendable actuar de forma normal durante periodos en los que se registran altos niveles de contaminación en el aire. Existen algunos pasos simples que puede dar para inhibir los efectos nocivos de los agentes contaminantes, como restringir la actividad en el exterior, limitar la apertura de ventanas y aumentar los índices del flujo de aire filtrados en los sistemas HVAC. Pero para saber cuándo actuar, es importante mantenerse informado sobre el nivel de contaminación en su zona local. La aplicación OurAir para smartphone de MANN+HUMMEL proporciona una visión en tiempo real de la contaminación del aire en su ubicación y ofrece recomendaciones sobre los pasos que puede llevar a cabo para reducir el riesgo en su edificio.

 

Compruebe sus defensas

Los filtros de aire proporcionan la mejor defensa contra la contaminación del aire, pero solo pueden ofrecer dicha protección si funcionan adecuadamente. A menudo, los filtros se instalan y se olvidan hasta que el aire en el edificio empieza a ser notablemente deficiente o una empresa de servicio llama para cambiar los componentes. En este momento, los filtros ya pueden estar dañados y haber permitido el paso de agentes contaminantes, así que revise los filtros de forma periódica para garantizar que los componentes se encuentran en buen estado y en condiciones para realizar su función. Compruebe también que los filtros que ha instalado tienen el tamaño adecuado: un filtro especificado de forma errónea proporcionará poca protección o ninguna.

 

Cuente con las herramientas adecuadas

Finalmente, asegúrese de que el nivel de filtración es correcto para su edificio. Si la eficiencia de filtración es demasiado baja, los agentes contaminantes pueden entrar en el edificio dañando partes del sistema HVAC y poniendo en riesgo la calidad del aire interno. Si la eficiencia de filtración es demasiado alta, el filtro puede atascar el flujo de aire, lo que ocasiona un índice deficiente de recirculación, ambientes interiores desagradables y costes operativos más elevados.

Nuestro programa eco16 puede identificar la configuración de filtro perfecta para su sistema. Analizamos su ambiente operativo, las necesidades de la calidad del aire y los niveles de contaminación del aire dentro y fuera de su edificio para crear un sistema de filtros que le garantice un nivel seguro de calidad del aire al menor coste posible. Visite nuestra página de sistema de gestión de filtros eco16 para obtener más información.

 

1 Global Commercial Security Market Size Expected to Exceed USD 187 Billion by 2023, Today in Finance, mayo de 2017

2 Occupational Health & Workplace Safety Services in the US: Market Research Report, Ibis World, noviembre de 2016

3 BBC, Polluted air causes 5.5 million deaths a year new research says, febrero de 2016

4 Organización Mundial de la Salud, 7 millones de muertes cada año debidas a la contaminación atmosférica, marzo de 2014.

5 Organización Mundial de la Salud, La OMS publica estimaciones nacionales sobre la exposición a la contaminación del aire y sus repercusiones para la salud, septiembre de 2016.

6 EPA, Estudio Total Exposure Assessment Methodology (TEAM), 1985.